RESEÑAS


EL AUTOMÓVIL GRIS

El automóvil gris (1919)

Dirección: Enrique Rosas Aragón, Libro cinematográfico: José Manuel Ramos, Enrique Rosas

y Miguel Necoechea.

Fotografía: Enrique Rosas.

Edición: Miguel Vigueras y Enrique Rosas.

Intérpretes: Joaquín Coss, Juan Canals de Homs y Juan Manuel Cabrera. 

Después de cuatro años de trabajo, el 11 de Diciembre de 1919, Enrique Rosas Aragón, sonreiría satisfecho al constatar que el estreno de su película El automóvil gris sería un éxito. Una superproducción que superaría las expectativas del público y la crítica de su tiempo. Estrenada en veinte salas de la capital del país la película se convirtió en el filme más importante del cine silente mexicano. Su popularidad la mantuvo vigente a lo largo de varias décadas. 

 EL Automóvil Gris (versión restaurada) 1919 – 2019. Basada en hechos sucedidos en época revolucionaria (1915), crímenes perpetrados por la llamada “banda del automóvil gris”, ladrones disfrazados de policías (el pueblo murmuraba que se trataba de carrancistas mandados por el general Pablo González), con falsas órdenes de cateo entraban para robar en casas de la burguesía. Protagonizada por un policía verdadero, el filme incluye escenas reales del fusilamiento de los ladrones, filmadas por el propio Rosas. La película fue producida primero como una serie de 12 capítulos, después, en 1933, fue reeditada y sonorizada por su editor original (Miguel Vigueras), para dejarla como un largometraje, pero desgraciadamente en este proceso se perdieron varios fragmentos de la serie. El automóvil gris fue la primera película silente restaurada por el Laboratorio de Restauración Digital de la Cineteca Nacional. 


DISTINTO AMANECER 

Distinto amanecer (1943), Dirección: Julio Bracho;  

Libro Cinematográfico: Xavier Villaurrutia y Julio Bracho, inspirados en la pieza teatral 'La vida conyugal' de Max Aub;

Fotografía: Gabriel Figueroa; música: Raúl Lavista. Intérpretes: Pedro Armendáriz y Andrea Palma. 

Distinto amanecer pertenece a la primera etapa de oro del cine mexicano, ha sido calificada como una de las mejores películas de su tiempo. Con un argumento actual del momento en que se filmó, la historia propone un cine alejado de los estereotipos rurales que se popularizaron a raíz del éxito de la película Allá en el rancho grande (1936). La gran protagonista del filme fue la ciudad de México, que dejaba de ser provincia para convertirse en una gran metrópoli, con sus ambientes sórdidos y personajes corruptos. Si la ciudad de México se estaba volviendo un sitio cosmopolita, el cine que se producía en ella reflejaba esta transformación. La película corresponde al cine negro: urbana, oscura, persecuciones y crímenes, la ciudad y el cabaret como telón de fondo. El cine mexicano tocaba por primera vez un n tema político. Un líder sindical es asesinado por órdenes del gobernador Vidal; Octavio, compañero del líder asesinado, busca unos documentos que comprometen al asesino. Perseguido por los hombres de Vidal, Octavio se reencuentra con Julieta, una vieja amiga de la universidad, quien se convierte en compañera de este viaje, en la búsqueda de los documentos y en un reecuentro con el pasado. 


¡ESQUINA BAJAN! 

¡Esquina bajan! (1948),

Dirección y libro Cinematográfico: Alejandro Galindo.

Fotografía José Ortiz Ramos

Música: de Raúl Lavista.

Intérpretes: David Silva, Fernando Soto Mantequilla, Olga Jiménez. 

 

Invaluable retrato fílmico de la Ciudad de México en acelerado crecimiento, a finales de la décadade los años cuarenta. Alejandro Galindo, escritor director de este filme supo aprehendera una sociedad y a una ciudad que se encontraban en franco proceso de 

transformación. Con el crecimiento de la ciudad crecían también las líneas de autobuses urbanos, en un ambiente laboral con problemas sindicales, en el que Galindo incrusta la historia de Gregorio, un chofer de autobús urbano, víctima de un complot de una concesionaria rival, un galán chilango de hablar característico de la época, valentón e ignorante, parte de una clase pobre y media baja en ascenso, una buena persona, como lo eran sus padres llegados del campo,como tantos otros miles de rancheros y campesinos que no dejaban de emigrar a la ciudad capital. Sin duda la posición ideológica de Galindo fue definitiva en el desarrollo de la historia y su trama, en la que queda clara la espiral de corrupción sindicalista por la que es introducido un joven trabajador que lo único que deseaba era hacer bien su trabajo y servir a los pasajeros.


 

DÍAS DE OTOÑO 

Días de Otoño (1962)

Dirección y libro cinematográfico:

Rafael Gavaldón

Fotografía:

Gabriel Figueroa.

Intérpretes:

Pina Pellicer e Ignacio

López Tarso. 

 

 

La Ciudad de México de principios de la década de los años sesenta es la protagonista de Días de Otoño, donde Gavaldón ubica la historia de Luisa, una joven provinciana que llega a la capital a trabajar de repostera. Pretexto para que desde el ojo crítico del escritor y director, el espectador se dé cuenta de cómo la capital comenzaba a engullir en el anonimato a sus habitantes, por ello es que Luisa, cuando es plantada en la iglesia

por su prometido, puede ocultar esta situación en su trabajo, e inventar un mundo idílico, en el que aseguraba que era feliz con su ficticio esposo, y así seguir alimentando su mitomanía en la que se convierte en madre de un hermoso y travieso niño, para más tarde ser una viuda que pierde a su esposo en un accidente automovilístico.Todo esto y más le es permitido a Luisa por la ciudad ya urbanizada, donde sólidos edificios, de grandes espectaculares que daban muestra de la creciente americanización de la capital, resguardan y arropan la vida simulada de la joven 

  


 

LOS CAIFANES 

Los caifanes (1967), Dirigida por: Juan Ibáñez, Escrita por: Carlos Fuentes y Juan Ibáñez,

Fotografía: Gabriel Figueroa.

Intérpretes: Julissa, Enrique Álvarez Félix, Sergio Jiménez, Eduardo López Rojas, Ernesto Gómez Cruz y Óscar Chávez. 

 

 

La realización de Los caifanes (1967) trae aire fresco a un cine mexicano que se asfixiaba en la producción de filmes triviales y sin sentido. La Ciudad de México de noche es la gran locación de este filme: cabarets, parques, funerarias, fondas, plazas públicas y vecindades. La capital del país ha dejado atrás el sesgo provinciano de la década de los cincuenta, aunque sigue permitiendo a sus habitantes deambular por sus calles oscuras y cabareteras sin muchas precauciones en torno a la delincuencia, a pesar de las travesuras de sus protagonistas, que se cruzan con una muerte fellinesca y la invitan a jugar su juego, pero ésta se sigue de largo. Una noche de aventuras de una joven pareja de “niños bien” con la banda del Capitán Gato y sus Caifanes: el Estilos, el Mazacote y el Azteca, alocados y cándidos personajes de barriada, que lo que quieren es pasarla bien un fin de semana por la noche. El amanecer pondrá a los pobres y jodidos en su realidad de mecánicos, y a los juniors los llevará a dormir a una zona residencial de la Ciudad, a soñar sobre mullida almohada. Personajes, todos ellos, alter ego, de una forma o de otra, de los escritores de la historia, Carlos Fuentes y Juan Ibáñez, también el director. 

  


RETRATO DE UNA MUJER CASADA 

Retrato de una mujer casada (1979)

Escrita y Dirigida por: Alberto Bojórquez

Fotografía: Daniel López. Intérpretes:

Alma Muriel, Gonzalo Vega, Patricia Reyes Espíndola, Ernesto Gómez Cruz. 

 

A finales de la década de los sesenta la Ciudad de México había sufrido un gran golpe que marcaría su desarrollo y transformación interna, su corazón. Una generación veinteañera había sido herida y apenas comenzaba a reaccionar. Mujeres y hombres del 68, diez años después de la represión del dos de Octubre en Tlatelolco, eran otros de los que se perfilaban ser. Ellas estaban dispuestas a ganar espacios en la gran megaurbe, empezando por desafiar la autoridad familiar, padres, hermanos, esposos. Retrato de una mujer casada, escrita y dirigida por Alberto Bojórquez es un filme que aborda esta situación a través de la vida diaria de una mujer, que además de ser “ama de casa”, atender hijos, servir a un macho y alcohólico esposo y nunca negarse al sexo, estudia una carrera universitaria. Todo ello a cambio de violencia, culpas, posesión, amenaza del divorcio y de quitarle a los hijos. Irene, la protagonista, clase media, busca liberarse, aunque ni ella lo sepa, no sólo de las ataduras del esposo, sino de sus propias ataduras, si bien el intento le cueste la vida. Retrato de una mujer casada deja testimonio urbano de lo que fue la Ciudad de México: casetas de teléfono público aranjadas, una avenida Insurgentes Sur en la que los estudiantes solían pedir “aventón” y se los daban, calles donde aún se veían terrenos baldíos, la primera Cineteca nacional (Churubusco y Tlalpan), que fue consumida por las llamas, pantalones acampanados, volkswagen sedán, entre otras cosas 

  


¡QUE VIVA TEPITO! 

Que viva Tepito! (1981), dirección Mario Hernández, libro cinematográfico Xavier Robles, fotografía Agustín Lara. Intérpretes: Ernesto Gómez Cruz, Manuel Ojeda, Delia Casanova, Marta Aura, David Reynoso, Leonor Llausás, Alma Muriel, Salvador Garcini, Rebeca Silva. 

 

En los inicios de la década de los ochenta la Ciudad de México continuaba en crecimiento y complejidad, se comenzaban a poblar los cerros y la capital ya era la gran zona metropolitana. A pesar de esto, viejos y emblemáticos barrios de la Ciudad permanecían inamovibles, con personajes ancestrales, que sólo habían cambiado de vestuario, pero seguían inmersos en la pobreza y siendo foco de delincuencia. La película Que viva Tepito! basada libremente en Una muerte en la familia Sánchez, de Óscar Lewis, inicia con la muerte de Cuquita en una vecindad de Tepito, lo que da pretexto para mostrar un Universo de desheredados que habitan uno de los últimos escalones de la marginación, y tienen de compañeros cotidianos al alcohol, la violencia, la policía venal, el conformismo; pero también como parte de esa cotidianidad sus habitantes viven el gusto por el boxeo y el comercio, aunque éste no sea legal, gozan la vida en la calle y siguen desarrollando una gran la solidaridad vecinal. Espacios donde la realidad poco tiene que ver con los sueños. Que viva Tepito! es un filme tragicómico, duro, devastador. 

  


CIUDAD DE CIEGOS 

Ciudad de Ciegos (1990),

dirección: Alberto Cortés,

libro cinematográfico: Herman Bellinghausen y Alberto Cortés, fotografía: Carlos Marcovich.

Intérpretes:

Gabriela Roel, Blanca Guerra, Arcelia Ramírez, Zaide Silvia Gutiérrez, Enrique Rocha, Roberto Sosa.

 

Tras los muros de un departamento clase media de la colonia Condesa, en la Ciudad de México, se desarrollan diez historias de inquilinos que, uno tras otro, habitaron ese espacio en un lapso de tiempo que va de la década de los años cincuenta al terremoto de 1985. A través de relatos, principalmente eróticos, la historia refleja la vida de mexicanos de diversas clases socioeconómicas y cómo estas vidas son afectadas por los movimientos sociales y políticos que se dan en la capital. Desde que Socorro (primera inquilina en la película) traspasa el umbral del departamento, el filme cuenta la historia de la Ciudad de México: las huelgas ferrocarrileras de finales de la década de los años cincuenta, el movimiento del 68, la opulencia y la crisis de los setenta, el terremoto del 1985. El paso del tiempo está siempre presente en el filme, en cada uno de los detalles de la vida cotidiana de los habitantes de ese departamento adonde se traslada la vida de los de afuera. 

  


GÜEROS 

Güeros (2014)

Dirección: Alonso Ruizpalacios,

Llibro cinematográfico: Alonso Ruizpalacios y Gibrán Portela,

Fotografía: Damián García.

Actores: Tenoch Huerta, Sebastián Aguirre, Ilse Salas, Leonardo Ortizgris. 

 

La Ciudad de México en el recién iniciado siglo XXI ha pasado a ser la cuarta ciudad más poblada del mundo, la clase media comienza a empobrecer, los jóvenes capitalinos se llenan de desánimo y de nada qué hacer en un mundo que cada vez les ofrece menos. Es en este Universo donde Güeros arranca su narración. Una generación X vista por un joven cineasta tan X como sus personajes, que no sabe bien cómo contar su historia, pero si sabe quiénes son sus personajes, modelados a partir de la huelga universitaria de 1999-2000, que a excepción de sus activistas y los allegados a los activistas, manda a miles de estudiantes desidiosos a vivir una situación de apatía y pereza mientras pasa la huelga. Tomás, el adolescente protagónico de Güeros, es enviado por su madre (radica en Veracruz) a vivir con su hermano a la Ciudad de México, a una unidad habitacional tan gris y destartalada como el departamento del hermano y del amigo de su hermano, quienes ya no saben qué hacer con su ocio, pues la huelga sigue firme, por lo que a su vez se declaran en huelga de la huelga. La llegada de Tomás los anima y deciden salir de su encierro. Inician una especie de road movie por la ciudad. Juegos infantiles e inverosímiles, narración deshilvanada y sin lógica aparente, más que la lógica de la ilógica vida de unos jóvenes, inmersos en la ciudad del anonimato. Una generación derrumbada. Más que una película ficción, más allá de posibles valores estéticos, Güeros es un testimonio en el que sus creadores, al igual que sus personajes, lanzan un grito de auxilio a un mundo sin piedad que los engulle.


EN EL HOYO 

En el hoyo (2006), dirección y guión: Juan Carlos Rulfo. Música: Leonardo Heiblum. 

 

Con la llegada del siglo XXI la Ciudad de México entra en un acelerado ritmo de vida, de gran agitación diaria y de un impactante crecimiento. El Metro, los ejes viales y miles de calles son insuficientes para los millones de capitalinos que diariamente cruzan la gran megaurbe. A la Ciudad de México le urgen grandes obras viales. Nace el llamado Segundo piso. Cientos de obreros de la construcción llegan diariamente ante un inmenso puente vial en construcción. Van y vienen, sudan, cantan, reflexionan, ríen, se desgastan sus manazas y a veces les toca ver la caída mortal del compañero. En la película varios obreros cuentan sus historias, todos coinciden en que es un trabajo de riesgos y peligros, donde siempre está presente la muerte, que deambula entre máquinas y fierros. No falta quien recuerde la leyenda del Diablo, que pide almas para que los puentes no se caigan: “Todas los obras grandes necesitan almas para que amarre(n), es como si les echaras abono... Mucha gente aquí se ha muerto y es por eso. Muchos de mis compañeros los han visto y ellos ya están muertos, andan penando…" La construcción de los segundos pisos es la entrada sin fronteras de la Ciudad de México a la modernidad del neoliberalismo y la miseria. 


TE PROMETO ANARQUÍA 

Te prometo anarquía (2015), Dirección y libro Cinematográfico: Julio Hernández Cordón y Axel Mishael Muñóz.

Fotografía: María José Secco. Intérpretes:Diego Calva, Eduardo Martínez Peña, Shvastyi Calderón. 

 

Ha pasado el impacto del nuevo siglo XXI. Una ola de cinismo invade los círculos gubernamentales, políticos y económicos del país y la Ciudad de México está en el centro. Gobernantes y gobernados aceptan esta realidad y la mayoría trata de sacar provecho. Te prometo anarquía es una mirada de este México que se mueve entre las apariencias y lo que es la realidad de sus habitantes. La película es un encuentro de clases sociales: Miguel es un adolescente de clase media alta enamorado de su amigo de la infancia, Johnny, un patineto, hijo de la señora que hace el aseo de su casa, quien le corresponde, pero no quiere una relación estable, y sale también con una chica rica para quien ser novia de un skater es un pasatiempo. Los personajes se hacen daño, pero no pueden desprenderse el uno del otro. Un filme donde el tráfico de sangre es parte de lo cotidiano, de la aceptación de un mundo deshumanizado. Te prometo anarquía no es una película de patinetos, es una filme sobre México actual, donde se cohabita con el crimen organizado, la corrupción, la pobreza, y donde un buen número de jóvenes   quieren sólo vivir el presente, sin esperar nada del mañana.